Bando 059 (rel…)
(Falacio)
-Ya se han ido todos, Perogrullo; es tarde. ¿No piensas largarte?
-Aún no, tengo que terminar una cosilla…
-Una cosilla, ¿eh? ¿Se puede saber qué es?
-Sí, claro: quería terminar de hacer el relleno.
-A qué te refieres con eso del relleno…
-Es obvio, ¿no? Al típico artículo que publicaré aquí para actualizar este espacio -que falta le hace-. Algún texto inane pero dulzón.
-Hombre, Perogrullo, que eso es algo muy feo. El fin de publicar un bando es el bando en sí, no publicar. Aquí se escribirá siempre y cuando dicha acción radique en una utilidad social.
-Pero, Falacio, el relleno no es algo malo per se. Pregúntales a los grandes reposteros. Sin relleno, cualquier dulce inolvidable corre el riesgo de volver a su estado primitivo de insulso hojaldre; el riesgo, escucha, de perder su mismo nombre por semejante demérito. ¿No ves que el relleno es lo que le da al pastel su sabor característico, su significado pleno?
-Déjate de tonterías y olvida lo que estás haciendo, no es más que un capricho pasajero.
-Te equivocas, un capricho es la tarta toda. Y lo sería, por simple traslación, este mismo gabinete.
-Ay, Perogrullo, que lo estás desquiciando todo. Venga, deja eso y apaga, vámonos.
-…
-Perogrullo, qué pasa, por qué me miras así, qué ocurre.
-…
-No, no me digas que lo has hecho…
-Esto…
-¿Le has dado a ‘publicar’?
-Bueno, yo…
-Madre de Dios…
[a] The hourly radio - He said/She said
