(A.Ceguero)
-Pues no lo entiendo, no me cabe en la cabeza…
-¿De veras que no reconoce usted dónde está el fallo?
-No sé, es bonita, así, redondita, con ese color…
-Ya le dije que a esta mesa-estado tenía que ponerle usted tres patas.
-Y ahí las tiene, jefe.
-Desde luego que sí, las veo, pero, alma de Dios, a quién se le ocurre juntarlas en un solo pie. Eso, a menos de nada, se desequilibra y se lleva por delante el resto del ajuar.
-Entonces…
-Nada, nada, que no me la llevo.
-Pues usted sabrá lo que hace, pero este modelo se está vendiendo como rosquillas.
-Sí, las compramos nosotros; enviamos a Ecólalo a realizar el encargo. Y allí andan, al borde del colapso.
-Ah, Ecólalo, sí, me suena, un tipo muy simpático, tenía una conversación muy amena.
-En fin… ¿Y podríamos descambiarlas?
-Tanto como eso no, pero puedo intentar arreglarlas.
-Bueno, eso entraría dentro de la garantía.
-¿Garantía, esas mesas? Permítame descojonarme un poco… Ya.
-Es usted un cínico.
-Busco mi prosperidad.
-¿Aun a costa de la gente honrada?
-Tenaz oxímoron.
-¿Eso cree?
-Eso veo.
-Si Montesquieu levantara la cabeza…
-¿Quién?
-Nadie, un diseñador.
[a] Hoobastank - Born to lead