Gabinete De Ambagedores

28 06 2007

Aviso 003 (de mudas)

(Luther Blissett)

 Dentro de una semana, lo de hoy pasará al recuerdo. Trato de metérmelo en la cabeza porque la trascendencia no asimilada a tiempo se torna pesadilla recurrente, tristeza inútil.

 Dentro de una semana, ya no seremos aquí; quedará lo que fuimos, tan insondable a veces; aparecerá lo que no nos atrevimos a ser por miedo.

 Casa con posos.

 Sobre otros posos.

 Estratos de la memoria muda.

 *

 Nos mudamos. Acomodaremos nuestro sopor en estancias nuevas.

 Regresamos a la República de Ostracia, recia región (con R de tierra, de territorio, de terreno, de permanente sacrificio sin recompensa segura); sensible, amable (con sílabas balsámicas).

 Ostracia favorece la comunicación interna, la apacible escucha del discurso interior, pero carece de vías de comunicación aceptables con lo foráneo, por lo que habrán de tener paciencia. Y confianza: la falta de movimiento será una señal de disfunción en la cadena, pero no habrán de dudar de nuestro inquebrantable pedaleo.

 *

 La morada que abandonamos volverá a su integridad con la venida de nuevos inquilinos. Y será otra vez morada, pero cualitativamente se convertirá en algo nuevo. Su carácter, desde la idea con que la han de vestir los futuros ocupantes, tendrá poco que ver con todos los anteriores, fuera de las meras coincidencias. Pero será auténtico, como en todos los episodios pasados; episodios de convento, de seven eleven, de juzgado de guardia, de bar/restaurante, de psiquiátrico, de consulta médica, de calabozo, de sala de placeres y torturas… Cuenta la leyenda que le dijo la historia que le confesó la casera que hubo un tiempo en que fue también casa de lenocinio; que por eso el abogado ahora; que por el subarrendamiento antes.

 *

 Mancharon de atardecer los frescos del mediodía. Dicen que para darle actualidad. Metieron cable para reducir las emociones a meros sentimientos. Y pulirán el suelo, para que Narciso no se percate de las manchas del techo.

 *

 Pero esto último lo harán cuando ya nos hayamos ido, cuando hayamos dejado la casa desentrañada. Ahora nos queda la sufrida tarea de meterlo todo en cajas lo más ordenadamente posible: cada objeto con su respectivo recuerdo, cada recuerdo con su respectiva lágrima -o marca de agua- (por seguridad). La actividad devolverá nuestras conciencias a los dominios de la lucidez, tan ásperos generalmente. Y regañaremos al tiempo por ser tan estricto; el tiempo que nos expulsa de nuestro hogar como hiciera con el resto de hogares construidos a base de verdadera voluntad. Pero esta vez ha de ser la última, porque, mientras el tiempo hacía de las suyas, nosotros nos jugábamos lo poco que nos quedaba en un sorteo de obstáculos y nos llevábamos todos los premios, lo que nos ha permitido ir dándole de lado hasta hoy. Pero, una vez dilapidada tal fortuna, el bonito manto da paso a un alud vengativo que desconoce el significado de la piedad y nos desposee de la tierra prometida. Le damos la espalda al tiempo con gesto derrotado, pero con una sonrisa en el rostro: somos marionetas del destino, el plan va por buen camino.

 *

 En buena compañía, la seguridad se apalanca en el lado de lo obvio y desaparece el miedo. Nuestro único temor era que el cielo cayera sobre nuestras cabezas, y tal posibilidad únicamente era posible en el cuarto de baño.

 Hoy, lo del hilo musical va dedicado, con todo nuestro cariño y nuestros más subrepticios deseos,  a esos otros inquilinos silenciosos; discretos y abnegados compañeros…

[a] Papa Roach - Scars 

21 06 2007

Bando 061 (morirte de frío)

(Luther Blissett)

 A veces tengo la sensación de vivir no tanto en una obra de arte como en un museo. Sucede que uno se quedó con los conceptos más clásicos del arte y creyó entender el renacimiento, el barroco o el neoclasicismo, por citar algunos ejemplos; pero que le quedan lejanas otras expresiones que, paradójicamente, pillan más cerca si se sale de paseo por la línea del tiempo. Y digo que es más bien esto algo tan prosaico como un museo porque aquí cada uno crea como le viene en gana y no respeta los cánones impuestos por el verdadero artífice (no me pregunten por su identidad porque la firma suele ser lo último que se pinta y yo, hoy por hoy, para que se hagan una idea, sigo a medias).

El caso es que llevamos unos días soportando una de esas expresiones artísticas contemporáneas tan aclamadas por quienes se dicen herederos de la vanguardia, un experimento sin pies ni cabeza que basa toda su esencia en la producción de un ruido machacón, monótono, irritante que apenas cesa desde que comienza a eso de las ocho y media de la mañana hasta bien entrada la tarde, que suena a metal y a angustia, a despechada venganza.

 Buscando la permanente atención del inocente público, presentaron esta mañana, por sorpresa, una nueva instalación consistente en una corriente continua de chorros de lodo que no es otra cosa que una sutil, pero poderosa -vaya que sí-, metáfora sobre el origen común de todas las entidades del universo y su triste final individual, conformando, en la infinita deriva, un flujo carente de cabos, inaprensible: una crítica demoledora a la existencia como tal de un nihilismo apabullante.

 Y, en cierto modo, alcanzo a comprender que se trata de una obra de arte total, una expresión en la que todos los agentes toman parte de su mismísima creación para dotarla de sentido, pero lo que no soporto es que se me haga a mí partícipe sin haberme pedido siquiera permiso para ello ni opinión alguna sobre su desarrollo.

 Y me dirán que soy un ignorante, pero yo sigo sin entender muy bien el sentido de las reformances esas…

[a] Ladytron - Destroy Everything You Touch (Catholic Version)

14 06 2007

Bando 060

(Luther Blissett)

 Un día dije pasilláncano lárgano y ahora me llaman mataperros.

[a] Silverchair - Straight lines

12 06 2007

A mí…

(Luther Blissett)

 Me dices egoísta por pretender que la felicidad de al menos una persona dependa exclusivamente de mi existencia. A mí, que me hice viejo de tanto sonreírte.

[a] Stone Sour - Through glass 

06 06 2007

Bando 059 (rel…)

Clasificado en: Boletín general, Falacio

(Falacio)

 -Ya se han ido todos, Perogrullo; es tarde. ¿No piensas largarte?

 -Aún no, tengo que terminar una cosilla…

 -Una cosilla, ¿eh? ¿Se puede saber qué es?

 -Sí, claro: quería terminar de hacer el relleno.

 -A qué te refieres con eso del relleno…

 -Es obvio, ¿no? Al típico artículo que publicaré aquí para actualizar este espacio -que falta le hace-. Algún texto inane pero dulzón.

 -Hombre, Perogrullo, que eso es algo muy feo. El fin de publicar un bando es el bando en sí, no publicar. Aquí se escribirá siempre y cuando dicha acción radique en una utilidad social.

 -Pero, Falacio, el relleno no es algo malo per se. Pregúntales a los grandes reposteros. Sin relleno, cualquier dulce inolvidable corre el riesgo de volver a su estado primitivo de insulso hojaldre; el riesgo, escucha, de perder su mismo nombre por semejante demérito. ¿No ves que el relleno es lo que le da al pastel su sabor característico, su significado pleno?

 -Déjate de tonterías y olvida lo que estás haciendo, no es más que un capricho pasajero.

 -Te equivocas, un capricho es la tarta toda. Y lo sería, por simple traslación, este mismo gabinete.

 -Ay, Perogrullo, que lo estás desquiciando todo. Venga, deja eso y apaga, vámonos.

 -…

 -Perogrullo, qué pasa, por qué me miras así, qué ocurre.

 -…

 -No, no me digas que lo has hecho…

 -Esto…

 -¿Le has dado a ‘publicar’?

 -Bueno, yo…

 -Madre de Dios…

[a] The hourly radio - He said/She said






















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